Fue
memorable la resistencia que opuso en Bard el ejercito de Vittorio Amadeo II
de Saboya contra las tropas francesas en el 1704, durante la guerra de sucesión
española. Aunque si el episodio militar más notable de esta fortaleza fue el
asedio que sufrió en el 1800. Al amanecer del 14 de mayo de aquel mismo año,
los 40.000 hombres de la Armada de reserva de Napoleón pasaron los Alpes a través
del Gran San Bernardo con el fin de sorprender al ejercito austro- piamontés
que ocupaba la meseta padana. El descenso de la milicia prosiguió rápidamente
hasta Bard, donde fue detenida por la guarnición de las tropas austriacas que
presidiaban la fortificación. La noche del 21 de mayo, sorprendido por un ataque
nocturno, capituló el pueblo, pero el comandante de la fortaleza, el capitan
von Bernkopf, no se dio por vencido. Los numerosos intentos de asalto del general
Marmont para transportar durante la noche los cañones hasta la cumbre de la
roca fueron siempre infructíferos, al final a los franceses no les restó más
solución que sitiar la fortaleza: después de un día entero de bombardeos, el
1 de junio von Bernkopf firmó la rendición obteniendo el honor de las armas.


La
rendición à Napoleón